Titulares
Un querido amigo, académico en una de las más prestigiosas universidades norteamericanas, me hacía partícipe de sus dificultades con un periodista que lo había entrevistado. La incomodidad surgió cuando el periodista preguntó por los efectos que tendría en Boston – ciudad de la entrevista – un terremoto como los experimentados en la zona de San Francisco, donde está la famosa falla de San Andrés. Mi amigo le hizo notar que nunca iba a ocurrir tal cosa en Boston. El reportero insistió pidiéndole que imaginara que fuese posible y él reiteró su respuesta, más bien su renuencia a contestar: nunca ocurrirá. La tercera insistencia fue recibida con una enérgica negativa. Es que mi amigo es investigador en el área del diseño sísmico de Estructuras (mal llamado antisísmico), que consiste en concebir y construir las casas, edificios y puentes de manera que, además de resistir su peso propio, las cargas de mobiliario o vehículos, de personas, del viento, las lluvias y la nieve, también sean capaces de resistir movimientos intensos del suelo sin colapsar o al menos permitiendo la evacuación antes del colapso. Por esta razón él sabe perfectamente que el diseño y la construcción de cada tipo de estructura responde a las características locales del suelo y del clima, lo que provoca que las columnas, losas y vigas de casas y edificios sean más anchas y con más enfierradura en Santiago que en Tel Aviv, o en San Francisco que en Boston. Por eso la pregunta no tenía respuesta, ya que si Boston estuviese en el cinturón de fuego del Pacífico (donde también está Chile) sus edificios serían estructuralmente distintos. Pero no está.
Mi amigo fue capaz de prever el titular: “Experto del MIT predice colapso de edificios en Boston” o, peor aún, “Edificios locales no están preparados para resistir posibles movimientos sísmicos”. Es que los titulares insinúan e incluso, no pocas veces, reemplazan la lectura completa del artículo. La prensa crea imágenes por acción y omisión. Déjeme darle una muestra de lo segundo: la polémica sobre el subsidio a Transantiago. Semanas en los titulares. Más aún: su monto va asociado a las provincias desprotegidas y postergadas. ¿Recuerda Usted titulares por los subsidios a las autopistas para los automóviles de Santiago, altamente concentrados en la zona Oriente, el barrio alto? ¿O por los subsidios a la infraestructura del Metro? Pues bien: ciudadanos curiosos han documentado los subsidios a la Costanera Norte, y la inversión estatal en Metro es pública. ¿Los conoce el ciudadano común? Muy pocos sabemos de los 300 millones de dólares a la primera y nadie habla de los 1700 millones al segundo, pero todos manejamos la cifra de 290 millones al Transantiago ¡Y es la menor!*
Es probable que el título de esta crónica haya inducido a muchos de Ustedes a pensar que se trataba de la formación de la selección chilena en el Panamericano de fútbol. Lamento haberlos desilusionado. Finalizo contándoles que he guardado sólo un titular en mis varios años de lector de periódicos: el del Boston Globe del 9 de Diciembre de 1980 que dice “Ex-Beatle John Lennon shot dead”; me hace tener presente que esto de buscar el Bello Sino tiene riesgos pero hace muy buenos aliados.
* Y qué decir con los comentarios acerca de las ventajas que tendría la disminución de buses sobre el medio ambiente, cuando en realidad la emisión de gases menos visibles emanados por los automóviles ha aumentado, provocando mas situaciones de emergencia que nunca.