Antipremios laborales
Leo en la prensa nacional la lista de empresas con las mayores multas cursadas por la Dirección del Trabajo durante lo que va del siglo XXI, es decir, aquellas que más han debido pagar por infracciones comprobadas a las normas laborales. Me sorprende encontrar allí algunas que me parecía haber visto en listados de mérito como empresas que se destacan por el trato con sus empleados ¿Será la cara empresarial de la democracia mentirosa?
Encabeza la lista una multitienda que fuera premiada dos veces en este siglo por la principal organización empresarial del país, por su responsabilidad social y su iniciativa. En una ocasión el galardón lo recibió de manos del mismísimo Presidente de la República. La mayoría de los vendedores de esta cadena de tiendas hacen su sueldo principalmente a partir de las comisiones por ventas, pero sólo por aquellas que generan una deuda al cliente, cuando el comprador adquiere con crédito. Esto calza perfectamente con las nuevas estrategias de las instituciones financieras que expusiésemos en una crónica anterior, consistentes en estimular el endeudamiento a mayores tasas de interés para cubrir las deudas previas, alargando el compromiso del deudor más que promoviendo el saldo de la deuda. La batalla por endeudar a los clientes de la multitienda es una fuente de extrema tensión para los funcionarios, la que se suma a dificultades con las salas cuna, panorama que sería causa importante del altísimo porcentaje de divorcios y separaciones en el personal.
Además de un par de bancos en el listado de empresas abusivas con sus trabajadores, hay una en el rubro de la telefonía y una importante cadena de supermercados. La primera presenta una altísima rotación laboral, fruto de las tensionantes condiciones de trabajo. A pesar de que una de sus subsidiarias está en la lista de empresas con más prácticas antisindicales, la compañía madre ha recibido no hace mucho un premio por parte del gobierno por sus prácticas de no-discriminación laboral. Por supuesto ¿Por qué habrían de discriminar? El supermercado, por su parte, ha sido reconocido por una institución internacional como una de las empresas con mejor clima para trabajar. Pero… sus funcionarios deben contribuir silenciosamente a modificar las fechas de vencimiento de algunos alimentos y aceptar la continua vigilancia de la que son objeto. Según el reportaje consultado, los vigilantes estarían comandados por un ex agente de la Central Nacional de Inteligencia de Pinochet.
Entonces también en los premios empresariales se cuecen habas, salvo que nos salgan con la peregrina tesis de que la contradicción entre el reconocimiento por méritos laborales y el número de infracciones reconocidas por la Dirección del Trabajo se debe a una inadecuada legislación laboral. La verdad, a estas alturas a nadie extrañaría que se propusiese adecuar las leyes del trabajo al concepto de mérito laboral que tienen los empresarios; sería la forma más coherente con la historia patria reciente de acabar con el conflicto entre premios y sanciones en este ámbito. Un trato laboral digno es parte de la búsqueda del Bello Sino; premiar a las empresas abusivas es parte de la democracia mentirosa.