Saturday, December 20, 2008

Conversaciones Atractivas

He descubierto que tengo una limitación estructural que no es fácil explicar. No puedo distinguir entre la belleza y el intelecto o, más bien, una buena conversa me desdibuja los cánones de la hermosura y de la sensualidad. Es decir, una mujer que inicialmente me podría parecer poco atractiva me empieza a gustar en un sentido estético-físico si me resulta entretenido conversar con ella un rato largo. Y a la inversa, un bombón se  me desdibuja si me aburro. Le dije que no era fácil, pero ya me metí en esto.

Al igual que la mayoría de los hombres, miro a las mujeres que me resultan atractivas ¿Qué miro? Confieso que puedo admirar partes casi independientemente del todo. Así, por ejemplo, una chica morena de ojos claros me resulta interesante desde la partida, más aun si tiene los párpados caídos, como la Romy Schneider, Dorothy Malone, Lauren Bacall o Doris Day. Pero también pueden ser las piernas que, al igual que su prolongación superior, las nalgas, me gustan más torneadas que delgadas. Prefiero mirar las piernas de Elke Sommer que las de Audrey Hepburn, aunque si usted tiene menos de treinta no tiene idea de lo que estoy hablando. Bueno, quiero decir que las extremidades inferiores de Catherine Z. Jones me resultan mas sensuales que las de Uma Thurman ¿Estamos? Ojo, que no intento establecer cánones de belleza sino más bien revelar mis preferencias. Omitiré las referencias al busto pues podría ganarme el repudio eterno de algunas auditoras; pero me gusta más bien generoso que escuálido. Ah, y la cintura precisa para el bolero es el hardware complementario del software de la docilidad para dejarse conducir en el baile.

Pero luego de una hora de conversación, risas, asombro, discusión, contrapunto, retrueque, metáforas, argumentos, comparaciones e hipérboles, de una hora que se pasa volando, los párpados se caen, las piernas se tornean, los glúteos maduran, el pecho avanza fiero y el diámetro de la cintura se ajusta al de mi brazo ¿Se da cuenta? Mi percepción de la belleza y la sensualidad pasan por la interacción verbal. Claro que hay gente que me dice que mi mujer es linda y entretenida a la vez. Y es probable que así sea, pero nunca lo sabré de manera objetiva pues me entretengo mucho con ella buscando el Bello Sino.

Posted by Argos Jeria in 01:46:50
Comments

3 Responses

  1. Anonymous says:

    Esto es mas viejo que el hilo negro, se llama “sindrome de Beauchef”

  2. Sergio Jara Díaz says:

    Profundo error. El así llamado “Síndrome de Beaucheff” se refiere a la atracción que provocarían mujeres poco agraciadas en individuos con poco acceso a ellas o que se desarrollan en ambientes más bien masculinos (como serían las escuelas de ingeniería). Lo descrito en la crónica incluye explícitamente el caso de mujeres hermosas que aburren al cronista, quien terminaría por encontrarlas poco atractivas.

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