Para seguir buscando el Bello Sino
Sorprendente: el pasado miércoles llegamos a las 300 emisiones de Bello Sino. La primera vez que entré a un estudio de radio para hacer un programa de música y comentarios fue en 1991. Un periodista amigo había visto mi colección de discos y había sido sometido a un juego-tortura de mi invención, que consiste en interrogar a la víctima acerca de todos los detalles en torno de la melodía que se escucha en mi equipo: quién canta, en qué año, quién grabó la misma canción tres años después, cuál es el sello discográfico, en qué película apareció, y así. Tal vez como una forma de librarse del acoso, mi amigo me propuso hacerlo en radio. El formato de lo que finalmente resultó –una hora de música y comentarios - surgió de mi negativa a hacer un programa exclusivamente musical. Lo que terminé haciendo – y que aún hago – es algo así como trasladar el living de la casa al estudio y convertir a los auditores en invitados.
Aquel programa lo terminé en el año 2000, tras diez años de haberlo pasado realmente bien haciéndolo. Partí en buena compañía en dos sentidos, ya que “Con los ojos del sesenta” – así se llamaba – iba los domingos por la mañana antes del legendario “Chile ríe y canta” de René Largo Farías; además lo hacía con un locutor profesional que me acompañó durante algo más de un año. Aunque usted no lo crea, en las primeras emisiones llevaba los discos de vinilo originales al estudio. Dejé de hacerlo porque sufría cuando el muchacho del sonido tomaba el disco poniendo sus dedos sobre los delicados surcos; antes del quinto programa comencé a armar las secuencias musicales usando las hoy obsoletas cassettes. Como dato curioso le cuento que en 1993, para sorpresa de todos - yo incluido - el programa fue nominado a mejor programa de radio por la Asociación de Periodistas de Espectáculos (APES).
Fue ese mismo periodista amigo quien me propuso a la Radio Que Piensa en el año 2002 como panelista del programa Primera Línea, que luego se convertiría en Política en Vivo, donde tuve memorables experiencias que deberé reservar para otras crónicas. En marzo del año siguiente comencé con Bello Sino, este espacio dedicado a buscar buenas señales para la construcción de algo mejor en nuestro país y en el planeta; con música, claro. Y aquí seguimos. Para celebrar la emisión número 300 me gustaría que Usted hiciera llegar antes del próximo miércoles sus saludos, opiniones, críticas o contribuciones al correo argosjeria@hotmail.com; durante el programa regalaré comentarios en formato escrito aprovechando que las crónicas semanales han sido recopiladas en dos libros publicados por las Ediciones Radio Universidad de Chile.
Confieso que me gusta recibir, leer y contestar los mensajes de ustedes. Me gusta tanto como llegar a la radio todos los miércoles al anochecer, saludar a don Fernando, reírme un rato con el Pana, encontrarme con Sohad, Sebastián y Lucho que preparan el material noticioso hasta muy tarde, subir las escaleras, dejar la pauta y el material musical a una sonriente Penélope en la sala de control, sentarme frente al micrófono en el estudio y decirles “qué tal, amigos; bienvenidos a otro encuentro aquí, en la Radio de la Universidad de Chile, en el 102.5 de la frecuencia modulada, para que, como todos los días miércoles a esta hora, sigamos buscando un mejor destino colectivo para nuestro país y para el planeta. Para que sigamos buscando un Bello Sino”. Muchas gracias a todos.